Un pequeño rincón virtual donde aparecen mis insignificantes opiniones sobre literatura, música o cine. El sueño de una megalómana.
jueves, 28 de agosto de 2014
El cielo ha vuelto, de Clara Sánchez
Uno de mis muchos defectos de fábrica consiste en leer absolutamente todo lo que cae en mis manos, desde un periódico o una revista a un libro de poesía o teatro, pasando por la publicidad del supermercado. Así, por casualidad, es como me encontré con esta novela, ganadora del último premio Planeta -uno de los más desprestigiados últimamente debido a la ínfima calidad de los libros ganadores y finalistas-. Mi madre lo recibió como regalo de cumpleaños y me lo pasó a continuación más para tener a alguien con quien comentarlo que como recomendación propiamente dicha. No esperaba nada y me daba mala espina que en la portada se viera con letras bien grandes que había ganado el premio Planeta, así que no puedo decir que me ha decepcionado, pero sí que no me extraña la paulatina devaluación de este galardón. Si éste es el ganador, cómo será el finalista... Me explico más a fondo.
La novela nos narra la historia de Patricia, una modelo rica y famosa tocada por la buena suerte. Tiene un marido al que quiere con locura, una casa grande, una familia a la que no le falta de nada y un trabajo con el que gana muchísimo dinero. Un día, volviendo en avión desde la India, se encuentra con una extraña mujer llamada Viviana que le advierte de que una sombra oscura y temible se cierne sobre ella, alguien intenta hacerle daño. Una vez llega a Madrid, Patricia empieza a sufrir extraños desastres y accidentes que le hacen replantearse la predicción de la mujer y preguntarse si realmente no habrá alguien ahí fuera dispuesto a matarla.
Éste, sin spoilers y a grosso modo, es el punto de partida del libro. En él, la autora busca envolvernos en una intriga subyacente, ¿quién quiere hacer daño a Patricia? ¿Quién es la enigmática Viviana? ¿Puede realmente predecir el futuro o sólo es una charlatana? Sin, embargo no consiguió engancharme en ningún momento de la trama. La novela es cortita y ha sido editada con unas letras muy grandes así que vas pasando hojas y hojas sin darte cuenta y lo terminas en un par de días, pero no te vas a la cama con esa sensación de querer saber más, de que no puedes cerrar el libro sin saber qué pasa después. Quizás es simplemente que el libro no es para mí. Los dos pilares principales sobre los que se sustenta son el mundo de la moda y la espiritualidad, ninguno de ellos me interesa lo más mínimo y además soy muy escéptica en cuanto al tema de la energía del alma, el vudú y las predicciones, con lo que no me ayudó nada a zambullirme de pleno en la historia.
El estilo es plano, impersonal, sin gracia, podría haberlo escrito Clara Sánchez o mi vecina la de enfrente. Parece escrito con plantilla, en definitiva. ¿Qué necesito para ganar un premio Planeta? Estos ingredientes. Pues aquí tiene usted. El caso es que esta autora ha sido ganadora de diversos galardones literarios, lo que me hace pensar que o bien tiene una flor en el culo... Perdón, una suerte tan inmensa como la de su protagonista... O bien es una buena escritora y, simplemente, no estamos ante su mejor obra.
Con respecto a los personajes, más de lo mismo. Son esbozos muy ligeros, meros estereotipos, sin profundizar en su personalidad o motivaciones en ningún momento de la novela. Se mueven por egoismo o envidia y es todo lo que sabemos. El lector nunca llega a empatizar con ninguno de ellos, a mí ninguno llegó a provocarme ningún tipo de sentimiento o reacción, si acaso repulsa. Patricia es una pobre tonta que no sabe dónde se ha metido ni lo que tiene entre manos, todos los miembros de la familia -y especialmente su hermana Carolina- son unos caraduras y unos parásitos, Manuela es yonqui envidiosa y ambiciosa, Antonio tiene mucho que callar, Jorge y Rosalía son dos pobres diablos, Viviana -y aunque la autora lo intente justificar sí es una charlatana-, y Elías es un poquito de cada cosa metido en una coctelera. Los únicos personajes a los que llegué a compadecer fue a Irina y a Daniela, una de las mandamases de la agencia de modelos en la que trabaja Patricia y su empleada del hogar, respectivamente.
Conclusión, es una novela ligerita y, dependiendo de a quién, puede resultar entretenida y no un completo fiasco, pero es recomendable no esperar más que una pequeña distracción estival para tardes de piscina o viajes en metro o bus. Tengo curiosidad por leer algo más de la autora para hacerme una idea más acertada y completa sobre ella, así que si alguno ha leído algo de ella que le haya gustado, le agradezco la recomendación. Como siempre, quedo a vuestra disposición para enzarzarme en cualquier tipo de debate. ¡Nos leemos!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Y tú qué dices?