Tras un período de inactividad
bastante largo propiciado por multitud de compromisos académicos,
sociañes y de cualquier otra índole, vuelvo a éste mi blog para
rendirme ante el fenómeno de este verano y deshacerme en alabanzas
hacia ese blockbuster que ha rejuvenecido el género de los
superhéroes. Sí, claro, Guardianes de la galaxia, ¿qué iba a ser
si no?
Así, resumiendo y sin ambajes, me ha
encantado. Es una de esas películas que veré más de una vez y raro
será si no crea escuela entre las películas del género y empiezan
a brotar como setas historias de “pringaos” espaciales regadas
con humor y sin ningún ánimo de convertirse en una sesuda película
transcendental. Y eso me asusta, no es nada fácil mantener el tipo
con una comedia llena de gente pintada con colorines, mapaches y
criaturas planta sin caer en el más absoluto de los ridículos. Creo
que Guardianes de la galaxia lo ha hecho perfectamente, con
dignidad, sin tomarse demasiado en serio; pero no creo que muchas de
las películas que sigan su estela lo hagan del mismo modo. La
conjunción que consigue James Gunn entre la comedia y la acción de
las películas de aventuras clásicas -Star Wars, Indiana Jones y
demás-, deja un regusto entre nostálgico y fresco que hace que
salgas de la sala de cine con una amplia sonrisa en la cara. Marvel
va a querer continuar en la misma línea con toda la franquicia, ya
veremos si no agotan la fórmula o la destrozan.
Hablando ya de la película, muy
recomendable. Buen ritmo, decentes efectos especiales -no como los de
Verde era mi linterna (Linterna verde)-, un guión simple pero que
cumple con creces y la franqueza de decirle al espectador de cara que
va a ver una película entretenida sin aires de grandeza, una peli de
un grupo de pardillos entrañables que sin comerlo ni beberlo se ven
envueltos en el tinglado de salvar la galaxia. ¿No es ésa la
premisa de las más clásicas space-operas y novelas de sci-fi?
Hablando de los personajes, maravillosa labor de todos y cada uno de
los actores protagonistas, sin excepción. Vale que Gamora luce
menos, pero no es culpa de Zoe Saldana ni mucho menos, simplemente su
personaje se presta menos al choteo y al cachondeo, por lo que recibe
menos atención del espectador, que ya conoce de sobra a la chica
guerrera que representa Gamora. Los que se convierten sin duda alguna
en los favoritos del público son Rocket y Groot. El mapache, con un
trasfondo trágico detrás de todas las risas y un buen trabajo de
Bradley Cooper que se intuye hasta doblada, es un adorable
cabroncete, tan carismático que es difícil no echarlo de menos
cuando desaparece de escena pero Groot... Groot es que roba la
película cada vez que aparece. Puede que sea un personaje sin apenas
diálogos, pero han jugado espectacularmente bien con la expresión
facial y gestual, es increible lo que transmite sólo con los ojos.
Magistral el trabajo de los animadores, y muy bien encajados los “yo
soy Groot” como punto cómico. Bautista me ha sorprendido mucho
como Drax, no me esperaba que un contendiente de lucha libre pudiera
dar la talla y vaya si la da, grandes momentos los que nos regala el
personaje, sobre todo hacia el final del metraje. Y no me puedo
olvidar de la fantástica actuación de Chris Pratt como Peter Quill,
alias Starlord (algún chiste se pierde en la traducción al español
con respecto al sobrenombre, pero nadie es perfecto); el chico hace
un gran papel como protagonista principal de la película, ese punto
macarra le sienta genial y le auguro buen futuro a Pratt tanto en
comedia como ejerciendo de superhéroe estándar, me gustaría verle
en algún registro más trágico, a ver si da la talla con tanta
holgura en esa tesitura también. Con respecto a los secundarios,
como era de esperar pasan algo más desapercibidos. Lee Pace cumple
pero al personaje de Ronan le falta profundidad, parece un simple
malo malvadísimo porque el mundo le hizo así, las motivaciones no
tienen demasiada enjundia, no hubiera venido mal darle algo más de
tiempo en pantalla. Lo mismo ocurre con Nébula, Karen Gillan cumple,
pero el personaje no da mucho de sí, ni siquiera explotando el
conflicto con Gamora. Glenn Close hace una aportación bastante
olvidable para una actriz de su talla y casi que mi secundario
preferido sería Rooker como Yondu, el pseudo-padre adoptivo de
Starlord. Un pirata espacial de la vieja escuela, sí señor.
Sobre la banda sonora, y de BSO nada
porque no hay ninguna canción original, sorprendentemente adecuada
para cada momento, no te saca de la historia ni te condiciona como
espectador con sensiblerías o efectismo barato a lo Zimmer. Por si
sola es perfectamente disfrutable pero junto con las escenas de la
película funciona como un reloj. Gran selección de temazos de los
70, mención especial al momento Hooked on a Feeling y a Cherry Bomb,
y a esa escena final con música de los Jackson 5 insultantemente
encantadora.
¿Qué decir? Que espero con ilusión
la próxima entrega de la saga, que pienso entretenerme con el cómic mientras tanto, que sólo espero que James Gunn siga
manteniendo ese tono, sin dejarse llevar por presiones externas ni de
Marvel, ni de Disney, ni de nadie, y comprobar que nos depara ese
futuro conjunto de Vengadores y Guardianes que Marvel tenía
planeado. O será una maravilla o un desastre, pero seguro digno de
ver.
Hasta otra, señores. No prometo ser
más constante al actualizar porque ya sabemos cómo acaba eso, pero
tengo mucha lectura pendiente de reseña. Es posible que me anime.
Seguimos en contacto.

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